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PNUD: "Las pérdidas en infraestructura deben servir como lección para enfrentar el cambio climático"

Ecuador
Diario Co Latino
08/07/2010

Blindaje climático es el nuevo concepto que deben de comprender los países que sufren vulnerabilidad por causas de fenómenos naturales o el cambio climático.

Este consiste en acciones estructurales que hacen más resistente y menos vulnerable la infraestructura y el medioambien-te nacional frente a aquellas amenazas asociadas con la variabilidad y los extremos del clima. Y es que tras haber enfrentado distintas clases de afectaciones, al Estado salvadoreño le han significado millonarias pérdidas en infraestructura e inversión para recuperarse. A la larga todo esto pasa factura e impide desarrollar proyectos de beneficio social como en salud, educación, cultura, etc.

Por ello se celebró la semana pasada un encuentro multigubernamental para tratar la temática. Diario Co Latino aprovechó la oportunidad y platicó con Richard Barathe, Representante en El Salvador del Programa Mundial de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), institución auspiciadora del foro.

- ¿Que insumos debe adoptar el estado salvadoreño para que la temática del cambio climático sea mucho más inclusiva?

Todo pasa por reconocer la necesidad de abordar el tema desde una perspectiva de blindaje climático. Esto significa un esfuerzo por proteger la infraestructura pública y privada. Por ende las recomendaciones técnicas y de ingeniería son elementales, pero aun más las políticas públicas, el marco regulatorio, los códigos de construcción, las leyes de ordenamiento territorial y otras que apunten al blindaje. Pero no menos importante es el tema de sensibilización, ya que hay veces que se pierde la dimensión del costo real de no hacerlo, es mucho más caro actuar tarde que ahora. Ida, Agatha y Alex le han costado al país alrededor de 500 millones de dólares, alrededor de cuatro veces el presupuesto nacional de obras públicas y de seguridad. Cuando se hace una inversión, cuesta más hacerla desde el punto de vista climático pero es más barato si se compara con los costos de reconstrucción a mediano y largo plazo. 

- ¿El tema de riesgos debe estar al centro de las políticas nacionales?

Por supuesto, El Salvador es uno de los países más riesgosos y vulnerables del planeta. Dos millones de personas viven en asentamientos precarios y el 88 por ciento del territorio nacional tiene probabilidades de riesgo. Mucha gente plantea demasiados debates por la veracidad del tema, pero hay pruebas científicas que demuestran que el cambio climático está en el mundo para quedarse, los fenómenos naturales serán cada vez más intensos y frecuentes, entre mayo  y junio de este año ha llovido más que desde 1970. Estamos hablando de un tema que no puede dejar de estar en el corazón de las políticas públicas, junto con otros como la seguridad, salud o el pacto fiscal, que busca aumentar las recaudaciones del 12,8 al 16 por ciento en el 2014. Pero, de nada servirán más recursos cuando estos van a parar solo a tareas de reconstrucción. Las pérdidas en infraestructura deben servir como lección para enfrentar el cambio climático. Se debe buscar un retorno óptimo de la inversión para poder trabajar en otras áreas y no esperar a que todos los recursos se consuman siempre en la mitigación.

- Pero los gobiernos anteriores han sido irresponsables en la temática y la empresa privada insensible por el daño que ocasionan cuando diseñan y ejecutan sus proyectos…

Lo que sucede es que ha habido una campaña mundial de desinformación acerca del tema del cambio climático, porque  hay intereses económicos muy fuertes, y esto tampoco lo han comprendido los políticos o empresarios. Lo que la esfera internacional ha buscado son acuerdos globales como el Protocolo de Kyoto o las reuniones de Copenhague, con los  cuales se acordaron pocos compromisos. Es así como se espera en diciembre próximo un emprendedurismo del tema en Cancún, México, porque no podemos seguir comprendiendo que los países desarrollados sigan industrializándose a costa de la emisión de gases de efecto invernadero que originan gran parte del calentamiento global. Estos son los causantes en una buena medida del problema en los países en vías de desarrollo y tienen una responsabilidad financiera.

- Sin embargo, estos se resisten, siguen sosteniendo el discurso del desarrollo sobre el del balance entre los recursos y la producción…

Lamentablemente, pero todo pasa por la lucha entre consumo y producción de diversos tipos de combustible, eso es determinante. El petróleo, la minería, el carbón, el gas natural, entre otros, emiten gases de efecto invernadero, y estas industrias encuentran en economías como las de China, Brasil, India y Japón un punto clave para su expansión. Estas afectan a El Salvador, a su medio ambiente, a su economía, forzando a bajar prioridades a la materia y todo lo han dejado a los ambientalistas. Por ello hay que ser propositivos e integrar esfuerzos, así se avanzará.

- Empero, cuando el tema llega a las esferas políticas se manifiesta desigualdad su tratamiento, el protocolo de Kyoto es un ejemplo, países como el nuestro siguen pagando los efectos de esta situación. ¿Qué hace Naciones Unidas y el PNUD por balancear la situación?

Nuestro objetivo es fortalecer las capacidades de negociación en los foros internacionales, El Salvador necesita posicionarse, los países de primer mundo deben saber las realidades que nos atañen. Lo que le conviene mucho a las autoridades locales es que aprovechen su dimensión territorial y que hagan alianzas estratégicas a nivel centroamericano, ir con una voz única, más contundente a las instancias de diálogo. Hay que hacer intercambios de experiencia y sentar un precedente de denuncia por el problema. He ahí un avance.

- ¿Le convendría a El Salvador ejercer un liderazgo en la región en la temática?

Definitivamente, alguien lo debe de hacer. El Salvador reúne condiciones, tanto por las afectaciones que ha experimentado los últimos años como por la institucionalidad regional que ha abanderado a través del Sistema de Integración Centroamericano (SICA). El reto está en las voluntades de los actores, en retomar una sola voz y un solo voto para cohesionar sus problemas y entrelazar soluciones. Esto se esperaría.

- ¿Cómo hacer del cambio climático una política de estado?

Yo aplaudo el discurso presidencial sobre el tema, pero se necesita traducir todo esto en acciones concretas, ya sea en la parte de marcos metodológicos para la infraestructura, alertas tempranas, la revisión de la Ley de Ordenamiento Territorial  y una mayor involucración de la empresa privada para que adecue sus capacidades y responsabili-dades, hay especialistas en infraestructura pero no en blindaje climático.

No se puede pensar en construir una carretera sin tomar en cuenta el recurso hídrico, los bosques, las ubicaciones de la población, etc.

El enfoque integrado es una prioridad.

 

El contenido de las noticias que se presentan en esta sección es responsabilidad directa de las agencias emisoras de noticias y no necesariamente reflejan la posición del Gobierno de México en este u otros temas relacionados.

    

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