Social Media Links:

Síguenos:

Cancuún México 29 de noviembre - 10 de diciembre 
Choose your prefered language: Español | English

El cambio climático

Ecuador
El Telégrafo
04/10/2010

Las informaciones sobre las consecuencias desastrosas del cambio climático planetario, originado por el calentamiento global, son alarmantes.

Están relacionadas directamente con el denominado “efecto invernadero”, concepto que más bien nos sugiere protección para las plantas de las secuelas de las bajas temperaturas del “invierno”, estación climática temporal originada en el tránsito anual del planeta alrededor del sol y que en la línea ecuatorial, donde estamos, no tiene efecto.

Sin embargo, la utilización de invernaderos como protección para las plantas contra temperaturas bajas nocivas es conocida en nuestro medio, sobre todo en la zona andina donde estos ocurren. Los invernáculos son construcciones cubiertas de materiales transparentes como los plásticos, que permiten la entrada de la luz del sol y al ser reflejada como calor quedan atrapados por la cubertura transparente que los dejó penetrar.

El mismo efecto que anteriormente hemos descrito, pero de alcance planetario, es el “efecto invernadero”, que es un fenómeno natural que ha permitido mantener la vida en la Tierra, al conservar atrapado en la atmósfera parte del calor de la energía de los rayos del sol que nuestro planeta refleja, manteniendo la temperatura media global en +15º centígrados, favorable a la vida, en lugar de -18º centígrados, que resultarían nocivos.

¿Desde cuándo este efecto natural sin el cual la vida terrestre no hubiera podido existir se ha vuelto malhechor, reconocido y señalado por la comunidad científica mundial?

Esto se ha producido al recibir la atmósfera planetaria desde la tierra, en exceso ciertos gases acumuladores del calor y de lento desalojo, como son: el dióxido de carbono y el metano, originados en la actividad humana, principalmente de los países industrializados, alterando con estos el equilibrio térmico de la atmósfera planetaria y ocasionando, entre otras consecuencias, serios disturbios climáticos en la atmósfera, que se evidencian  -sequías prolongadas y grandes inundaciones- por que interrumpen y comprometen  el desarrollo de los sectores sociales más vulnerables y mayoritarios del país, como son los campesinos y habitantes de barrios suburbanos.

Las pérdidas financieras establecidas por la CAF para el Ecuador, como consecuencia de estos desastres  para el periodo 1982 – 83, fueron 1.051 millones de dólares y para el 1997 – 98 tenemos 2.882 millones de dólares.

En el 2008, con una intensidad menor se asumió la pérdida de 1.200 millones (no tenemos un registro oficial de las pérdidas humanas). La  comunidad científica nacional y autoridades están muy bien enteradas de todos estos procesos y no dudo que tengan planes inteligentes para contrarrestar estas anomalías de las cuales las más evidentes son: Inundaciones catastróficas y sequías prolongadas. 

Sin embargo, recorriendo nuestra región en contacto directo con los campesinos y pequeños agricultores, se puede constatar fácilmente que para enfrentar estos  eventos no tienen líderes confiables y menos aún organizaciones campesinas capacitadas para enfrentarlos. Los trabajos de organización y capacitación son arduos; pero, ¿son los que dan resultado en los momentos críticos de los desastres?

El huracán Katrina, que pasó por Cuba sin mayores consecuencias, es considerado como uno de los desastres mayores que ha tenido los Estados Unidos. La explicación de la diferencia de los efectos está en la organización popular que para enfrentar estos eventos mantiene Cuba.

El contenido de las noticias que se presentan en esta sección es responsabilidad directa de las agencias emisoras de noticias y no necesariamente reflejan la posición del Gobierno de México en este u otros temas relacionados.

    

Page 'Breadcrumb' Navigation:

Site 'Main' Navigation: